Virtud e los Orichas

obbatalaaaaA pesar de que cada oricha tiene su virtud, cada uno posee características que difieren de los demás Orichas, allí se originan sus jerarquías. Si nos basamos en esta afirmación, se puede decir que Obbatalá es el oricha mayor y por ello se le conoce como “el padre de todos los orichas”. Esto lo encontramos claramente en un patakí del oldun Ogbe – Di, en donde se relata que la Tierra estaba asediada por Echu a tal punto de que se metió en la mente de los orichas y los confundió tentándolos y volviéndolos destructores. Ante ésta situación Olodumare reprendió a los orichas porque no estaban cumpliendo el mandamiento que les dio después de la Creación y les recordó que ellos estaban en la Tierra para ayudarlo a perpetuar lo que Él era, la encarnación de la verdad, la bondad y la justicia. Para poner solución al problema Olodumare tomó sus virtudes, hizo una imagen de si mismo y creó a Obbatalá, quien no se dejó influenciar por Echú y pudo controlar la Tierra convirtiéndose en el Jefe Supremo del concilio divino integrado por todos los orichas.

El concepto que tenemos en nuestras mentes es desarrollado a través de la interacción con cada ser vivo de este planeta. Cuando buscamos a Obatala, lo encontramos en lo más alto de la montaña, en aquel lugar donde la nieve cubre su pico y esta parece esa escalera que baja del cielo a la tierra.

Obatala es visto como el hombre viejo y sabio, ofrece justicia, renovación y un nuevo comienzo. Obatalá es lo mismo que el Santísimo (sincretizandolo de manera general). Y Oddua es el mismo Olofi, raíz de los demás Obatalá.
Obatalá es el oricha supremo, que viste de blanco porque representa la pureza.

Oricha supremo
Como relatamos Obatalá es el oricha mayor, es la creación de Oloddumare para poner control en la Tierra ante las malicias de Echu. Es el dueño de todas las cabezas, por ello rige en todos los seres humanos no importando cual sea su oricha guardián. Obbatalá también es el dueño de la pureza, por ello viste con ropaje blanco, color que lo identifica. Todas las ofrendas que se le hacen deben estar relacionadas con éste color, esto es bien importante para los yorubas y se puede ver en un poema histórico que dice:
“¡Inmenso en túnicas blancas! Él duerme en ropa blanca, Él se levanta en ropa blanca. ¡Padre venerable! ¡Consorte de Yemowo! Oricha me deleita cuando está en ceremonia, en un lugar delicioso donde Oricha es colocado en el trono”.

Obatalá es un oricha masculino de temperamento tranquilo y sosegado, sin embargo es sumamente poderoso y se caracteriza por su autoridad, a tal punto, que es el único oricha al que Changó respeta sin ninguna objeción. Los demás orichas también lo respetan profundamente por estar relacionado con la luz, la verdad, la justicia y la compasión. Es un oricha adorado en muchos lugares del mundo, pero uno de sus templos mayores está en la ciudad de Igbo, en la nación yoruba. Allí se realizan grandes festivales en su nombre, en donde los sacerdotes danzan por las calles vestidos de blanco, además de llevar el cuerpo pintado con símbolos del mismo color.
El nombre de Obbatalá viene de la conjunción de dos palabras yorubas; Obá, que significa Rey y N´la, que quiere decir grandeza. Por lo tanto nombre compuesto Obbatalá u Obanlá significa “El Rey de la grandeza” o “El Rey grandioso”. La filosofía yoruba interpreta ésta etimología como el Rey de todo el paisaje que se alcanza a ver cuando se está en la cima de una montaña, en otras palabras, el Rey de todo. Otra interpretación dice que etimológicamente el significado de Obá – ti – alá es: “El Rey vestido de blanco”.
El fundamento secreto de Obatalá vive en soperas blancas o de plata.
Aunque ésta deidad es conocida comúnmente con el nombre de Obatalá, también se le conoce como Orichanlá (que su representación es mujer). Además del ropaje blanco lo caracteríza una corona con 16 plumas de loro y un cetro de plata, ambos símbolos de autoridad. Sus devotos le hacen tributos cada 17 días en sus templos, costumbre que se mantiene desde tiempos inmemoriales. Dentro de la Naturaleza rige en las montañas, las lomas y los valles.

Una creencia yoruba nos relata que Obbatalá es el oricha escultor por excelencia y es el encargado de moldear a las personas antes de venir al mundo, por eso es que él protege a las personas deformes, los inválidos, los mudos y los albinos. Estos son creados por Obbatalá de ésta forma para hacerlos sagrados y por ello hay que respetarlos, porque son elegidos por el Oricha.

Los caminos de Obatalá
Los caminos de un oricha es que nos referimos a las diversas personalidades que desarrolló en su tránsito por la Tierra. En el caso de Obbatalá se conocen 16 caminos, aunque mientras estuvo errante por el mundo le dieron muchos nombres en los diversos lugares que visitó. Sus caminos más comunes son:

Ochanlá: Obatalá mujer, la Virgen de las Mercedes.
Oddua: tiene 16 cuentas Blancas y 8 punzó(rojas) en su collar. La Mujer de Oddudua se llama Odduaremu; sincretizada como Santa Ana.
Obba Ibo: es el Obatalá que ciega, muy antiguo, el del misterio del güiro.
Por camino Arará, Nana Burukú: es un Obatalá principalísimo que son dos en uno, Nana y Burukú.
Agguemo o Alaguema: Obatalá hembra y viejo.
Obbamoró: es el Obatalá que aquí se viste de Jesús de Nazareno.
Baba Fururú: el que se sienta a dar instrucciones a los jóvenes.
Agguiriñan: es el más viejo de todos los Obatalá.
Eruadyé Eyuaro: es la hija única y mimada de Olofi con Iya, figura estática, no se mueve. Para que Obbamoró sancione, antes hay que hablar con ella.
Ekenike: también guerrero, anciano y de tembleque.
Talabí: es un Obatalá que se hace el sordo.
Yeku Yeku: humildad y paciencia, La Santísima o el Divino Rostro, y al igual que Ochagriñan hay que pedírselo todo al revés.
Eddegúe: Obatalá que continuó a Olofi y bajó con él cuando se hizo el mundo
– Ayágguna: Nombre que etimológicamente significa “perro de guerra”.Es el que encendió la pólvora, propagó la guerra en el mundo y la llevó a todas partes; es el Obatalá más joven.
Es el Obbatalá más joven y está relacionado con los conflictos bélicos desarrollados durante toda la historia de la Humanidad. Fue el Rey de la ciudad de Ketu, hijo de Ochagriñan y es un Obbatalá muy parecido a Changó, se le ponen detalles rojos a su vestidura y a sus collares, incluso cuando “monta” la cabeza de alguno de sus hijos en un tambor, baila una danza guerrera como lo hace Changó. Se le representa montado a caballo con una espada en la mano izquierda, denotando que es zurdo. Su llegada a la Tierra se relata en el signo Babá Eyiogbe
– Ochagriñán u Osagrinán: Obatalá también joven fue hijo de Oduduwa y Rey de las ciudades yoruba Agomoshe y Egugbo. Además del color blanco que caracteriza a todos los Obatalás, se le ponen cuentas de nacar y coral a sus collares. Es guerrero y vive al pie de los árboles, en especial de la Hiedra.
– Babá Ashó: Fue Rey de Ibadán y es fue el Obatalá que creó el telar para que los seres humanos hicieran telas y se vistieran. Se le pone un pedazo de seda en el fondo de la sopera. Cuando viene a la Tierra en los tambores baila en un sólo pie. Es hermano de Ayagguna e hijo de Ochagriñan, por eso se le pone una faja de tela roja en la cintura cuando baja.
– Aguema o Alaguema: Según una historia fue el primer Obatalá que vino a la Tierra, llegó en forma de camaleón. Vive en lo alto de la Ceiba. Su color, además del blanco, es el verde. Acompaña constantemente a Oduduwa como un guardián, incluso se dice que su piel es tan brillante que le sirve a Oduduwa como espejo para mirar la maldad de sus enemigos.
– Obamoro: Este Obatalá es muy viejo y se dice que sufrió mucho. Sus colores son el blanco y el violeta.
– Obalufón u Ochalufón: A pesar de que éste Obatalá nació en Ifón, se hizo grande en la ciudad de Oshogbo. Hay que pedirle todo al revés Fue el primero que habló y dio a los hombres la palabra y el derecho de ser hombres.
– Babá Fururu: Es el Obatalá que aconseja a los jóvenes.
– Ayalá: Es el que moldea las cabezas de los seres humanos en el Cielo.
– Otros caminos de Obatalá: Ayalúa, Yekú Yekú, Oggán, Eluaye, Elefuro, Akeylú, Yemu, Oloyú Okumí, Oyelé, entre otros.
Obatalá fue quien ordenó que los seres humanos debían vestirse de blanco para mantenerse purificados.
Los hijos de Obbatalá
Las personas que tienen a Obbatalá como ángel guardián u oricha tutelar son personas muy inteligentes, que generalmente se destacan en sus actividades. No obstante, suelen ser lentos en sus movimientos por lo que en ocasiones pierden las buenas oportunidades que les depara el destino. Obbatalá siempre tiene pendiente de que sus hijos prosperen, haciéndolos poderosos y engrandeciéndolos con bienes materiales, sin embargo, ellos tiene el compromiso de seguir una vida recta, porque son los primeros que deben realzar las virtudes de su padre, o sea, los hijos de éste oricha deben ser siempre justos, benevolentes y estar constatemente apegados a las reglas morales.
Esto se puede notar en el siguiente poema yoruba dedicado al oricha:
“Él apoya a sus hijos y los hace prosperar, les da razones para reir y ellos ríen. ¡El poderoso! Tú que habitas con una persona y la haces próspera. ¡El Rey supremo! ¡Tú que multiplicas uno solo en doscientas personas! Multiplícame en cuatrocientos. Multiplícame en mil cuatrocientas sesenta personas”.
Los hijos de Obatalá son muy analíticos y tienden a ser líderes. Deben controlar la soberbia y el orgullo para que puedan progresar, además deben evitar el licor ya que es su peor enemigo debido a que el Oricha lo maldijo porque le causó serios problemas. Sus hijos deben vestir frecuentemente con ropa blanca en honor al oricha y para ser purificados y protegidos.

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